Material indispensable en la industria, el acero se distingue por un equilibrio único entre dureza, ductilidad, conductividad térmica y resistencia a la corrosión — propiedades que varían según su composición.
Como aleación hierro-carbono enriquecida con elementos de adición, ofrece una gran capacidad de adaptación gracias a los tratamientos térmicos (temple, revenido, recocido) y a la incorporación de elementos de aleación que permiten optimizar su rendimiento según las necesidades.
En función de la dureza del acero, su acabado superficial, el entorno de producción o el tipo de marcado requerido (Datamatrix, número de serie, marcado profundo…), SIC MARKING propone varias familias de máquinas de marcado para el acero:
La selección de la tecnología de marcado para piezas industriales de acero depende de varios criterios clave: dureza, acabado superficial, composición, espesor, sensibilidad térmica y nivel de contraste requerido.
La superficie homogénea del acero, su excelente absorción del haz láser, su alta resistencia al impacto para el marcado por micropercusión y su resistencia al desgaste para el marcado por rayado lo convierten en un soporte ideal para los marcados permanentes más exigentes.
El acero garantiza una legibilidad óptima de los códigos Datamatrix y QR, una durabilidad elevada en entornos severos y compatibilidad con todo tipo de acabados superficiales.
Dureza del acero
Acabado de superficie
Composición del acero
Sensibilidad térmica
El acero es compatible con todos los tipos de marcado permanente: caracteres alfanuméricos, códigos 2D (Datamatrix), códigos QR, códigos de barras, logotipos y marcados profundos.
La tecnología de marcado sobre acero más adecuada depende de la aplicación y de los tratamientos previstos tras el marcado, como pintura, galvanizado o mecanizado adicional.
El marcado láser sobre acero proporciona alta resolución y contraste definido, el marcado por micropercusión sobre acero garantiza una excelente permanencia y resistencia mecánica del marcado, y el rayado consigue un perfil de marca profundo y duradero para los requisitos de trazabilidad más exigentes.
El marcado alfanumérico es la base de la trazabilidad industrial: números de serie, números de lote, identificadores de pieza, referencias internas y datos variables como fecha, hora o contadores de producción. Los números de serie suelen tener entre 6 y 12 caracteres, y las referencias internas entre 4 y 10.
Las alturas de carácter de 2 a 5 mm son estándar para una lectura humana cómoda, mientras que tamaños menores (0,3 a 1 mm) se utilizan en sistemas de visión automática.
En producción, el marcado láser es la solución estándar para los códigos Datamatrix; sigue siendo la tecnología de referencia para el marcado del acero tras pintura y para el cumplimiento de los requisitos de DPM.
A la hora de seleccionar la tecnología de marcado del acero, los factores clave incluyen el estado superficial (brillante, cepillado o pintado), la profundidad de marca requerida y la integración con sistemas de visión y plataformas ERP.
Los códigos Datamatrix ECC200, ampliamente utilizados en los sectores automoción, aeronáutica y farmacéutico, permiten codificar una gran cantidad de información en un espacio muy reducido (2 a 10 mm).
Correctamente configurados, permanecen legibles después del pintado o del galvanizado, con módulos de celda generalmente ≥0,25 mm para garantizar una lectura automática fiable.
Sobre acero, el rendimiento es excelente: se pueden marcar miles de piezas con tasas de lectura superiores al 99%. En entornos de producción, estos códigos se integran directamente con los sistemas de control de proceso y herramientas de seguimiento como el MES, facilitando la trazabilidad, la logística y el mantenimiento.
Menos frecuente que el Datamatrix en aplicaciones industriales, el código QR es una opción práctica cuando se requiere lectura mediante smartphone o tableta. Su elevada capacidad de datos (más de 4.000 caracteres) permite codificar directamente URLs e información detallada de la pieza.
Los códigos de barras 1D siguen siendo una solución ampliamente utilizada para la identificación lineal de piezas de acero, especialmente en logística y gestión de repuestos.
Los formatos más comunes — Code 128, Code 39 y EAN — permiten codificar entre diez y veinte caracteres. El marcado láser sobre acero con anchuras de barra de 0,15 a 0,25 mm garantiza de forma consistente una lectura fiable por escáner.
Se integran bien en líneas de montaje equipadas con lectores fijos de corto alcance. El marcado láser permite una alta velocidad de producción (hasta 1-2 códigos por segundo), mientras que el marcado por micropercusión, aunque más lento, ofrece mayor durabilidad del marcado en entornos abrasivos o exigentes.
Para las aplicaciones donde la durabilidad del marcado es un requisito esencial, el marcado profundo es la solución de referencia: las marcas permanecen legibles después del mecanizado, pintado, granallado o galvanizado.
En el sector de la automoción, el marcado profundo se aplica principalmente al VIN en bastidores, donde la profundidad y continuidad del trazo son imprescindibles para el cumplimiento normativo y la lucha contra el fraude.
En construcción metálica y aplicaciones offshore, las vigas estructurales y bridas se marcan en profundidad para mantener la legibilidad tras el granallado y pintado, resistiendo al mismo tiempo los ciclos térmicos y la corrosión.
El sector ferroviario y la industria de máquina-herramienta también recurren al marcado profundo para piezas forjadas y componentes de seguridad críticos, con profundidades mínimas definidas en los pliegos de condiciones y normativas aplicables. Estos marcados permanentes robustos garantizan una trazabilidad duradera y evitan costosas sustituciones de piezas.
En la práctica, la selección de la tecnología de marcado permanente del acero viene determinada por las restricciones del proceso: el rayado se prefiere para las piezas forjadas destinadas al granallado, mientras que el marcado por micropercusión es la solución más adecuada para piezas que serán pintadas posteriormente.
Los requisitos de uso final también orientan la elección: los pictogramas que deben permanecer visibles tras el pintado se aplican frecuentemente mediante marcado por micropercusión, mientras que los símbolos de conformidad requieren la precisión y el contraste que solo el marcado láser puede proporcionar de forma fiable.
El acero, gracias a su robustez, dureza y estabilidad dimensional, es un material idóneo para el marcado permanente mediante marcado láser, micropercusión o rayado. Estas tecnologías de marcado del acero garantizan una legibilidad duradera incluso en los entornos operativos más exigentes, cumpliendo al mismo tiempo los requisitos de conformidad de los sectores de automoción, aeronáutica, ferroviario, energía, médico y defensa.
Según la aplicación, el marcado puede configurarse para máxima profundidad, alto contraste o detalle fino, adaptándose a las exigencias industriales y normativas específicas.
Contáctenos
¿Necesita información?
¡Póngase en contacto con uno de nuestros expertos!